12 de octubre Luna de miel "Un pequeño paso para el hombre pero un gran bocado para la humanidad" han sido las palabras del cocinero-astronauta-científico José Nopalov, de nacionalidad mexicana, quien ha anunciado en conferencia de prensa el último descubrimiento que revolucionará el progreso de la humanidad. Tras varios años de excavaciones los científicos han logrado extraer algunas muestras del centro de la Luna y han quedado sorprendidos al comprobar que se trata nada más ni nada menos que de cajeta. ¡Efectivamente! La Luna está rellena de cajeta. Desde entonces los gobiernos de varios países han confesado haber entrado en una carrera pastelerísta. Tal es el caso de México, que ya está previendo el desplome económico de Celaya. También en México, la fábrica Coronado ha enviado ya una expedición de astronautas cocineros para realizar un ducto al centro del astro por el que prevén verter 10 mil galones de vino, además de realizar pozos estilo petroleros, que después incendiarán al estilo Irak para poder envasar cajeta quemada y envinada de primera calidad, con sello extraterrestre. En el sur de Latinoamérica también se ha iniciado gran movilización: los argentinos están desesperados por abrir plantas productoras de alfajores sobre la superficie de la Luna pues el gobierno uruguayo lleva la delantera con cuatro posiciones que inician producción a partir de mañana. Mientras tanto, el presidente Bush no descansa y planea construir un tubo directo de la Luna a la cocina de la Casa Blanca. El proyecto está detenido pues se ha planteado la posibilidad de un ataque terrorista a través del dulce de leche que acostumbra en sus jotqueiks matutinos. Para mayor información accesar a la página www.lunadecajeta.org donde también encontrará maravillosos y atractivos paquetes para después de su casamiento. Otras noticias: - Análisis matemáticos aplicados a la masa hojaldre revelan sus 1024 dobleces. - Incrementa número de panaderías la humedad en la atmósfera. (18 a 20% de humedad es liberada por cada bolillo horneado) -Quinientos doce años, casi veintiséis veces mi edad, son 186880 días del descubrimiento de América.