Viernes 29 de octubre ¿Qué es mejor, el güisqui o el aguardiente? Es viernes y nos levantamos la verdad bien tarde pues ha sido una noche de jueves ajetreada en Cholula, en la que perdí una de mis playeras favoritas en gracias de una chica que me besaba como si me quisiera. Llegamos puntuales al sitio de las convenciones pero para variar el itinerario iba retrasado así que tuvimos tiempo de sentarnos y admirar un poco el vasto jardín que se extiende a un costado del recinto. Finalmente dio inicio la última conferencia del congreso, la clausura de "actividades académicas", como les llaman ellos. La señora Gloria López Morales, coordinadota de Patrimonio Cultural y Turismo del CONACULTA, nos habló sobre el documento que será enviado en próximos días a la UNESCO para anexar la comida mexicana a la lista de Patrimonio Intangible de la Humanidad. Que severo suena esto ¿no? México tiene 24 sitios y 9 ciudades inscritos como patrimonios dentro de la UNESCO según nos dice entre otras cosas. En fin, no se detiene en detalles muy técnicos y nos habla de que muy pocas cocinas poseen continuidad histórica y autenticidad, ambos requisitos para pasar el arduo examen. Espero que realmente sea interés y amor hacia la cocina mexicana y no más una forma propia de sobresalir de las personas que están persiguiendo dicha meta. Patrimonio es un legado, es lo que dejamos para las generaciones venideras, es reconocer ante los ojos del mundo la importancia que puede tener una actividad tangible o intangible de cierto pueblo. En este caso se trata de rescatar la tradición milenaria de la cocina mexicana. Se nos muestra un video producido con la ayuda de Canal 22 que será también parte de la documentación enviada a la UNESCO. Se titula "Pueblo de maíz, cocina ancestral de México". Se habla ahí de los 80 siglos de existencia del maíz, de las más de sesenta plantas que se cultivan en la unidad agrícola conocida como "milpa" y que dan abasto a la diversidad culinaria, de los 8 milenios en que la tortilla ha sido preparada de la misma forma (en la actualidad se consumen 4500 millones de tortillas diarias). El video también plantea que en caso de que la declaración sea aceptada entonces se evitaría la importación de maíz, chile, frijol y productos transgénicos que desvirtúan y cambian el modo de alimentación y vida del pueblo mexicano. ¿Hasta que punto será real esto? No hay que creernos todo lo que nos dicen. En fin, la clausura está a cargo de un trío de guapangos huastecos que tocan el son del mole de pavo, el de la virgen de los músicos (creo que es Sta. Cecilia), y por ahí se les mezcla un querreque que dice algo así como: Me pregunto que es mejor, si el güisqui o el aguardiente. Me pregunto que es mejor, si el güisqui o el aguardiente. Yo digo que el aguardiente, porque ese emborracha a dos: emborracha al presidente, y también al gobernador. Querreque, como me gusta este son, querreque... Escapamos entre el sonido de un violín, una jarana y un bajo y nos fuimos por unos tacos árabes exquisitos ahí casi enfrente de un andador que comunica el zócalo con una calle que circunda. Ya habíamos ido ahí cuando fuimos a Puebla con los profesores y Santiago Mieres. Mariana decide irse a dormir y yo me voy al taller de Pipianes, Adobos y Salsas... que como me imaginaba iba a ser la misma patraña que el día anterior. Efectivamente, D'Angeli habla y dice sarta de babosadas, luego un "chef" (que pena decirlo) llamado Abadiel no se que, que maneja 3 millones de comidas simultáneas y egresado de Ambrosía y seguro también lame huevos inmenso, da un intento de charla de la clasificación de salsas y todo finaliza con la degustación de un invento de Alicia... un mole de novia, que cuando se casó su hija preparó de manera que fuera agradable, al menos eso intento, a los paladares europeos de los padres del novio. Que triste ablandar la cocina, creo que si iba a dar un mole debería de haberlo hecho tradicional, uno oaxaqueño si no quería tanto picante, sino mejor que ni lo llame mole, y ¿así se dice representante de la cocina mexicana en el extranjero? ¿Me pregunto si cuando da cursos en otros países hace la misma pendejada? En fin, cocinero a su cazuela. De ahí me voy a la presentación de libro del buen y sabio Ingeniero José Luis Curiel. Vaya que este tipo es sencillo y amigable. Me le acerco y me habla cordial y humilde. Le mando saludos de parte de su alumno Pablo Hdez. (bombillo) que estaba en México y no había podido asistir al Congreso. Espero entonces a que de inicio el evento y entre tanto escribo lo siguiente: "Casualidad, definitivamente no es causal que me halle sentado en la silla 23, que existan 22 lugares delante de mí. En principio había pensado en cambiarme de lugar, antes de contar y darme cuenta que ya había elegido mi lugar exacto en la sala. El recinto si que es algo único, es un cilindro a la mitad que funge de techo y el piso es de lizas cuadradas grandes. Hay sillas de plástico negro y en un par de ellas acaba de comenzar una entrevista. No se quien es él, pero alcanzo a escuchar que ella pertenece a Radio Educación, y mientras más gente va llenando este lugar que además de luces que parten del piso, tiene extraños agujeros similares a chimeneas en dos hileras que recorren el tubular espacio. Llega la señora Gloria, la nariz más respingada, que puede que su voz hable sincera o tenga un tono interesado y tal vez hasta un poco queriendo ganar más respeto hacia ella misma que hacia la gastronomía. Cambiando de tema, lo que realmente me preguntaba hoy es que estaría haciendo la mujer con la que algún día me encontraré pensándonos mutuo amor de vida. Seguro que ella ya nació, pero ¿Dónde estará? ¿También ella se hará estas preguntas? En este mismo instante en el que yo escribo estas líneas ella quizá esté sola o mal acompañada y entonces deberíamos pedirle al tiempo que no esperara al espacio, que nos juntara ya para caminar por Puebla a la mano, asomándonos en cada traspatio que se presume agraciado desde los muchos portones que uno cruza al caminar por estas calles. Y poder admirar juntos el cielo de pintura que existe cada tarde aquí, mientras comemos chocolates o nos sentimos conspiradores y únicos. Me gustaría poder estar con ella y poder decirle la sensación tan llena de vida que por primera vez entendí y experimenté hoy: camino por calles peatonales, llenas de edificios bajos y hermosos, y me siento perfectamente libre, perfectamente disfrutando de la vida como un viaje y no como un destino, y entonces puedo tocar la herrería de una ventana que se repite con el mismo frío dos pasos más adelante, en otra ventana que esconde entre cortinas algún secreto y eso me consta. Y entonces me lleno de vida, y también de muerte y tristeza, y la extraño aunque no la conozco, la extraño mucho pues estoy agregando notas de perfecta armonía a un pentagrama más en la música de mi vida y preferiría escucharlas al lado de esa mano que estará cuando muera la mía, o viceversa. Pero volviendo a la sensación, me doy cuenta que cada pequeño objeto en esta y otras ciudades guarda la historia y es testigo de la vida de un humano, de su trabajo, de uno de los muchos o pocos días en que dedicó minutos pensados de su vida a la elaboración de esa puerta, esa herrería, esa catedral, ese foco, esa reja, esos objetos que veo ahí, como queriendo hablar, como tan llenos de visiones, de sueños, de esfuerzos, donde está impresa la vida misma, la vida misma que escupen ansiosos en aterrador silencio ante nuestros ojos acostumbrados y perdidos en pendejadas. Te dejo desde mi 23, sabiendo que algún día te mostraré esto y estaremos en San Felipe o Tailandia. Te abrazo desde el pasado. Chau." Y ahora si, el libro se ve interesante, la historia gulosa de los virreyes ordenada cronológicamente. Finaliza todo con un exquisito concierto a cargo de un grupo como el de Norma Villareal, Música Antiqua creo que se llaman. Luego los canapés, horribles por cierto, algo de vino tinto, y me pongo a hablar un rato con Robert Bye y su esposa Edemira, ambos biólogos de la UNAM, y creo que tienen algo de investigadores dentro del Jardín Botánico. Les pregunto si conocieron a Sophie D. Coe, que sí, que maravillosa, que murió muy joven. Luego Bye me habla de los transgénicos, de la incertidumbre ante los efectos que pueden ocasionar, de unos experimentos que había hecho un compañero suyo con quelites hidropónicos capaces de ser producidos todo el año y con valores nutricionales (proteícos) mucho mayores que alimentos como la carne. Que los quelites habían perdido su papel importante, que ahora eran vistos como alimentos de pobres. En fin, una charla interesante. Me despido y salgo a hablar con Mariana por celular pero termino hablando con otra Mariana, alumna de Curiel, que había venido a ayudar a los canapés, que trabajaba como subchef en el Barracuda, que bueno que no le dije mi opinión sobre los canapés. No se por qué termino hablando con uno de los músicos sobre John Cage y Bach. Luego me voy del sitio porque quedo con Mariana en el zócalo y finalizamos el día en la Plaza de los Sapos con un par de cervezas y luego casualmente nos cruzamos en la calle con el abominable tipo que ofrecía degustaciones de mezcal en el congreso.