Viernes 12 de noviembre English muffin en ropa interior El cansancio de la noche anterior es inevitable y son las 8 de la mañana la hora en que me estoy alistando. El experimento de hoy resultó interesantísimo. Como parte del proyecto final de la materia de panadería armamos justamente una pastelería-panadería en al escuela a nivel profesional en colaboración con alumnos de octavo. En sí fuimos los de artes culinarias los encargados del sabor de los alimentos. Así nos tocó en dos turnos, afortunadamente yo de las 9 a la 1PM. Mi especialidad fueron los English Muffins, unos panecitos redondos que tradicionalmente se utilizan para desayunar acompañados con huevo. Sin embargo, como se trataba de expresar ismos del siglo pasado a través del pan la idea cambio un poco. ¿Cómo hacer un English Muffin expresionista? Estaba pensando que necesitaba centrar la atención del consumidor en el sabor y no tanto en la forma: siguiendo las ideas esenciales. Luego pensé que necesitaba hacer algo desagradable a la vista, y pensé.... un pan como lo puedes hacer desagradable a la vista. Martín Marín respondió que un calzón cuando le pregunté por objetos desagradables. De ahí nació la idea de hacer english muffins con cocoa (y crema de coco para el buen sabor), y hornearlos en forma de eses fecales. Eran cacas perfectas. Una vez que estuvieron listos, les agregué un glaseado de frambuesa arriba de tal suerte que parecían eses fecales con sangre, algo realmente desagradable. Luego le pedí a Mariana que me acompañara afuera a montar mis panes. Y así, en una cuerdita que previamente había colocado en forma de tendedero, colgué delicadamente con la ayuda de pinzas de ropa, cinco calzones de niña con dibujos de Hello Kittti y otras caricaturas en colores pasteles. Luego dentro de cada calzón dos English Muffins glaseados. El experimento fue un éxito: causó un asco terrible pues el efecto visual estuvo muy bien logrado. Nadie, absolutamente nadie, probó los english muffins. Les importó más un pan que se viera normal y agradable a la vista, prefirieron no arriesgarse a probar la propuesta que probablemente tenía un sabor indiscutiblemente bueno. Nota del día anterior: realicé por la mañana una escultura cubista en pan justamente para dicha pastelería. Fue un saltador de garrocha. Estoy contento pues el resultado se asemejó a lo que había planeado en la cabeza cosa muy difícil en la cocina. A continuación un texto descriptivo (ficha) que escribí especialmente para dicho muñeco: Salto con garrocha (noviembre 2004) Escultura cubista Materiales: pan (harina, agua, levadura, sal), azúcar cocida, colorantes, palillos de madera, ajonjolí. Autor: Arturo García Mogollón 3ero Artes Culinarias El cubismo, como alguna vez lo dijo Picasso (uno de los creadores del movimiento junto con Georges Braque) hacia el final de su vida, es como un perfume, lo hueles delante, detrás, a los lados, pero no sabes dónde exactamente está. Años antes había mencionado que si un cuadro cubista fuese recortado y armado se obtendría una escultura. Lo que se ha intentado en Salto con garrocha es precisamente proporcionar esa sensación, la de un atleta que está en movimiento, al que se le pueden delimitar fácilmente cuatro piernas que podrían significar gran velocidad en su avance por la pista de salto. Luego está su cuerpo curvo y la cabeza un tanto como si fuera a embestir. También el saltador cuenta con tres garrochas que sugieren al observador que está cerca del apogeo de su pequeño trayecto pues ya se van reclinando contra el suelo. Mucho movimiento y mucha perspectiva son los elementos principales que se intentaron expresar a través de este frágil comestible conjunto. Quedaron pendientes elementos como la tendencia de colores más hacia lo marrón y lo gris, como en el cubismo sintético, sin embargo se utilizaron colores muy similares (azul y verde) para asemejar dicho efecto. Otra cuestión importante en alguno de los años del desarrollo del cubismo, principalmente ya cerca de los años 20's, fue la incorporación de la técnica del collage (elementos externos al ingrediente principal como podría ser los óleos de un cuadro: recortes de periódico, láminas). Con detenimiento se podrá observar que la escultura incorpora además de pan como ingrediente primordial, caramelo y ajonjolí, sin contar la oculta estructura de palillos de madera que soportan el importante peso del objeto.