16 de noviembre de 2004 La tierra sangra Cuentan los que saben que en Xochilitla, cada veintiuno de marzo, salen los hombres de sus casas y caminan un rato entre la milpa hasta que la primera nube cruza y tapa el sol. Entonces se hincan y levantan por sobre sus cabezas los largos y afilados machetes empuñados con fuerza, para después clavarlos profundos en la tierra. Unos meses después la tierra sangra, así dicen, y recogen las mejores tunas rojas que jamás se hayan probado. Arturo García Mogollón