28 nov 04 Me gustaría ser totalmente palacio Si alguna vez has dádote una vuelta por la sección de "cocina y electrodomésticos" del Palacio de Hierro entenderás el título de este texto. Hoy por la tarde acompañe a Salomé y Efraín a comprar un par de cosas así que tuve unos minutos para apreciar los objetos tan maravillosos que venden ahí. Son marcas europeas y gringas, casi nada nacional. La línea de diseño de utensilios es casi perfecta. La mayoría en colores alumínicos, de curvaturas modernas, algo extenuante. Eso si, los precios también son alumínicos y europeos pues por ejemplo, encontré un rallador para queso parmesano en $1.250. En verdad que si yo tuviera mucho dinero compraría muchos objetitos que venden aquí: desde los fabulosos cuchillos alemanes hasta los cubiertos franceses, pasando por mondadores, batidores, peladores, raspas, quita escamas, cortadores para queso, coladores para martinis, espátulas, morteros, saca-corazones, exprime-ajos, pinzas, sartenes, ollas, rodillos, cucharas medidoras, medias lunas, pasa purés, molinos de hierbas finas, máquinas para pasta italiana, bowls, amasadores, mezcladores, etc. Creo que si uno cocinara utilizando estos utensilios tendría yo que hablar de un cuarto valor en los alimentos además del nutricional, el cultural y el sensorial. Mi primo asegura que leyó en alguna etiqueta de los cuchillos de $1.500 que pican la verdura solos y la batería se recarga con el ruido del refrigerador y la licuadora, si es que el día está nublado o no se cuenta con las suficientes ganas de agitarle vigorosamente por 20 segundos.