4 de diciembre de 2004 Teporocho Tercer día de hablar de palabras originadas a raíz de la comida. Cualquier habitante de la Ciudad de México entiende lo que es un teporocho. En provincia probablemente la palabra esté entrando en uso, en realidad desconozco la situación. Un teporocho en nuestros días para las personas de mi edad es un borrachito callejero desarrapado mugroso, un SDF (sans domicile fixe), dirían los franceses. ¿De dónde proviene ésta palabra? Nuevamente me remito a las historias del profesor Escamilla. En los años 20-30's todavía se veían llegar las trajineras cargadas de productos de todo tipo hasta la Merced a través de un canal que interconectaba con Xochimilco (JODER! ¿Qué hemos hecho en tan poco tiempo?). Llegaban los mercaderes apenas despuntaba el alba, tres, cuatro o cinco de la mañana, pues eran las mejores horas para el comercio barato y para que el día realmente rindiera (algo así como sucede todavía en la Central de Abasto, en los mercados de la Ciudad de México, en la Viga, etc.). En el embarcadero del mercado de la Merced se ponía entonces una señora que ofrecía un te de naranja con alcohol a diez centavos para todos los desmadrugados personajes que ahí convergían. Algunos mercaderes, compradores y vagabundos de la zona aprovechaban la oferta para embriagarse consistentemente. El negocio algún día comenzó a ser un verdadero éxito y entonces otra vendedora en competencia ofreció el mismo servicio de te a diez centavos. Con uso de sabiduría y buen juicio, la señora de la idea original decidió bajar el precio de su famoso te a tan sólo ocho centavos, pues sino el negocio se lo sisaban. La gente comenzó a denominar posteriormente te-por-ocho a todos aquellos borrachitos que subsistían alrededor de la embriagante bebida. De ahí que teporocho continúe hoy en día en nuestro preciado vocabulario del Distrito Federal.