Mientras
tanto (próximamente José Garrapatas y sus pestañas):
Lejos de
casa uno empieza por olvidar pequeños detalles: los número telefónicos que
antes se marcaban con tanta familiaridad por ejemplo. El tiempo ha pasado y sin
embargo pareciera que no. Vivir en el extranjero implica crear todo un mundo
nuevo, y a pesar de esa renovación, tras un año y medio, me continúan
persiguiendo unas ganas terribles de cerrar este paréntesis (pues así lo
percibo), y de retomar mi vida donde la deje, en el lugar al que pertenece mi
pie cansado. Algunos le llaman reafirmación frente a lo diferente, o identidad.
Hace unos meses juraba que ya había logrado separarme, que había conseguido
sustituir en el pensamiento todo aquel mecanismo de recuerdos y sensaciones que
me definían. Pero un día como hoy, una
semana como ésta, me doy cuenta que mis avances son mínimos en este sentido, y
más que lograr concentrarme en un presente, me doy cuenta que he logrado borrar
una continuidad en mi pasado. Agrega palabras en francés a un diccionario en
español y mira que da. El día que pise tierra extranjera abrirá una brecha en
el tiempo, la verdad será accidental, pero yo que iba a saber, pensaba más en
el lugar al que iba y no tanto de donde venía. Un río de vida nueva nació, y
como en los antiguos cañones, fue labrando un hueco más ancho y más profundo. Y
creo que así continuará, más me miro al espejo, más pienso el lugar de donde
vengo, más lo veo lejos. Mi pasado proyectado en mi presente, que nausea, me
veo gritando a los que antes me rodearon sin conseguir que me escuchen. Y sin
embargo, regresar allá, donde me había quedado, sería imposible. Si
volviese encontraría una ciudad distinta, gente y calles con más experiencia
acumulada y por lo tanto, y en eso estoy seguro que no me equivoco, menos
afines. Si tan sólo pudiera cerrar el abismo.
Elime Naroic le llama consternación:
Quand on revoit quelqu’un aprés de longues années, il faudrait s’asseoir l’un en face de l’autre et ne rien dire pendant des heures, afin qu’à la faveur du silence la consternation puisse se savourer elle-même.
También dice:
A mesure que les années passent, le
nombre décroît de ceux avec lesquels on peut s'entendre. Quand on n'aura plus personne à qui
s'adresser, on sera enfin tel qu'on était avant de choir dans un nom.
Por eso,
extrañar por ejemplo a X, pensarme aún cautivado por ella, es más bien un
último recurso, una tonta justificación para sentir que piso con un pie de cada
lado. Por eso, también me encuentro con ganas de Y, para echarle la culpa a un
buen presente, a un buen cómplice, y entonces dejar de cargar con el
insoportable peso de una decisión en mi pasado. Saber que por algo valía la
pena dejarlo todo.
Ah, un domingo
en Yautepec, hace sol, mucho, he tomado la bicicleta, una de muy mala calidad,
creo que la compramos ahí, salgo por la puerta verde de metal y comienza mi
recorrido hacia el centro. Hay perros tirados a la sombra proyectada por los
árboles, y en los huertos se ven las vacas tan grandes conviviendo con las
moscas tan pequeñas. Hay humedad en los jardines, verdes profundos que no
permiten ver más allá de las casuchas. Huele a polvo también, piedras pequeñas
crujen. Dos hombres toman cerveza en la jardinera de la esquina. El sudor
comienza a aparecer. Es el año 2001 tal vez. Traigo dos monedas pesadas de diez
en el bolso del chort. Con eso habrá suficiente para un helado de mamey. Una
vida tranquila, tal vez eso es lo que anhelo. Ahora pienso que si no trabajo no
vivo. Que pena no estar ahí otra vez, saber que regresaré tranquilo a casa con
aquella bicicleta (bueno, eso sólo lo puedo saber ahora que lo he vivido),
regresaré asoleado, hastiado y habrá tras la malla de la puerta una sombra
fresca y un suelo frío a la planta del pie. Mis padres leen afuera, bajo la
sombra de un aguacate. Son tiempos en los que aún no hay tanta soledad ni tanta
desgracia. Luego vendrán todas juntas, pero eso no lo sabemos en ese momento,
sólo hay buen clima, bebidas frescas, una alberca de agua helada, artículos de
periódicos, mucho papel de baño para las chaquetas, un juego de críquet,
pinpong, pasto, tal vez una carta a Carmen escrita sobre plástico blanco de una
mesa.
Gloque, de
pronto todo es Gloque. Gloque según Enialzihg es el color que hay donde se junta el
cielo y el mar cuando hay mal tiempo, para mi basta con mirar el horizonte
parisino, no hay que ir tan lejos ¿Quién lo dijo? ¿Baudelaire? Gloque Gloque
Gloque me ahogo. Estoy harto de los que triunfan, estoy harto de estar harto de
los que triunfan y también de los que no triunfan y de también de los que estan
hartos de los que están hartos de los que... Estoy harto de estar harto de
estar harto de estar harto de estar harto de estar harto.... Suéltame lógica de
mierda.
(texto: estoy
pensándote 12.30 am)
- Sh! No me
dejes hablar, quisiera decirte cosas, pero no se si me atrevo, ni siquiera se
si son verdaderas. ¿Quieres ser mi cómplice? ¿Te puedo confesar toda mi vida?
¿Qué no todos buscamos eso? On doit se taire. Sólo responde una pregunta ¿Quién eres?
-
(Ríe).
¿Quién eres tú?
-
Tu veux
savoir?
-
Non, on aura le temps.
-
C’est pas vrai, c’est le temps qui nous aura. Nous, on a
rien.
-
J’aime comment tu parles.
-
Ne m’aimes
pas pour ca. C’est pas la peine. Je dis beaucoup de conneries. Crois la moitié des choses que je te dis.
-
N’importe
quoi. Laisse tomber. Viens, on va là.
-
Là-oú?
-
À la gare.
-
Pour quoi faire?
-
Tais toi,
juste viens et tu vais voir.
-
Comme tu
veux.
Le temps qu’on marche le ciel se chois (choir) sur
les toits de la ville. Elle forge une cigarette avec un peu du shit et après elle
s’arrêt pour l’allûmer. Elle
fume, moi je me tais. Dis moi qui tu hantes...
-
Bonjour, deux billets pour aller à Z, ce soir, s’il vous
plaît.
-
D’accord. Attendez s’il vous plait.
-
Départ a 22 heures, arrive demain à 11 heures du matin. Ca vous va?
-
Très bien.
-
Ca fera 130
millions d’euros s’il vous plaît.
-
Je payera
par carte bleu.
(silencio, silencio en las nubes)
-
Et voilà, Bon voyage. Merci.
-
Merci à vous, Au revoir.