Desempolvar viejas tintas.
Desempolvar viejas tintas.
Darle al negro nuevamente su
lugar:
en tus ojos,
en la noche igualadora.
Otorgarle trono y reino:
sea mentira de los colores,
heridas de tinta que sobre una página
llamamos letras,
letras que formando las palabra se
accidentan en tus ojos,
Y así transcurre el tiempo:
de tus ojos a la noche,
de la noche a la mentira,
de la mentira a la herida,
de la herida a las letras,
y, (como si no hubiese pasado nada), nuevamente de las
letras a tus ojos.